viernes, 22 de abril de 2011

EL LOCO

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2sIOyqABmw3fYRgtrE9pYjmMTjSO_H9FjrQ6aQFzYF5tD7wUG5xQCqdoNbQKbWgMjhZbwXlbCddG7CVkV5NzFjq3r04Kc9bUKIAsYd0BHuLCKzXv-a4Cs65CjYskOgILGsUE9HhEfcx8/s1600/farol.jpg

Tambaleante y solitario
por la calle caminaba,
sin saber que un victimario
bajo el farol lo esperaba.

Cuentan, quince años después
que la noche era muy fría,
las nueve o quizás las diez
el reloj señalaría.

Pedro venía tarareando
un afamado corrido,
había estado celebrando
por el premio recibido.

Al doblar en una esquina
el ladrón lo hace parar,
con agilidad felina
Quintana intenta escapar.

Pero, recibe inclemente
la puñalada fatal,
cayendo herido de muerte
para bien o para mal.

El ladrón guardó el botín
mientras que el hombre moría,
perdiéndose en el confín
con pasmosa sangre fría.

En el diario publicaron
que el Doctor Pedro Quintana,
sería llevado al panteón
el lunes por la mañana.

El confeso sindicado
en el manicomio está,
porque el hombre asesinado
era su propio papá.

Por culpa de malos vicios
no miramos lo que hacemos...
y en oscuros precipicios
sin remedio nos perdemos.